.::.Artículos periodísticos

IMPRIMIR TEXTO

<< atrás / back<< atrás / back

.

.

  La cultura del campo.

      En el campo hay cultura, una cultura fundamental que debe ser conservada y protegida para que los seres humanos sigamos alimentándonos y viviendo. La cultura humana no comenzó con las ciudades sino con la agricultura. La agricultura -el conocimiento y el cultivo de las plantas-, fue lo que dio lugar al nacimiento de las ciudades. Hoy día, en los albores del siglo XXI, en plena revolución cibernética, seguimos necesitando la agricultura y a los agricultores porque seguimos necesitando alimentarnos. Y nuestros principales alimentos proceden de la tierra.
No obstante, el mundo del campo, el trabajo de los campesinos y los frutos de la tierra están por los suelos nunca mejor dicho. No valen casi nada en el mercado global. Por ello, casi nadie quiere ocuparse ya de trabajar la tierra. Todo el mundo quiere vivir en las ciudades y no mancharse las manos ni doblar el espinazo. Los pueblos y las tierras son abandonados. La migración del campo a la ciudad es masiva y no deja de crecer, especialmente en los países del Tercer Mundo, ya que en los del Primer Mundo está migración se está produciendo desde hace muchos años.

      Mientras que los especuladores de las Bolsas internacionales se enriquecen con sólo una llamada telefónica comprando y vendiendo acciones y bonos, los trabajadores de la tierra se empobrecen cada vez más. Los países ricos retuercen la tuerca a los países pobres productores de materia prima. Los intermediarios, los manufactureros, los empaquetadores y los distribuidores se llevan la gran tajada mientras que el productor de cereales, de algodón, de frutas y verduras no ven más que una pequeña parte de la riqueza generada por sus manos. De esta forma, los pequeños propietarios campesinos no tienen ninguna oportunidad de sobrevivir. Los agricultores abandonan sus tierras o las venden a grandes propietarios. Las concentraciones de capital que estamos viendo en todos los ámbitos del tejido económico se está produciendo también en las explotaciones agrícolas. Las maquinarias están sustituyendo la mano de obra humana y al mismo tiempo la cultura del campo, el saber hacer de los viejos campesinos, el amor por la tierra. Las semillas transgénicas están sustituyendo a las semillas recogidas de las plantas sembradas.

      Cuando hayamos destruido totalmente la cultura de los agricultores, cuando hayamos contaminado todas las aguas, talado todos los árboles, y destruido todas las semillas, entonces nos daremos cuenta que ni los billetes de banco ni los bonos del Estado son comestibles.

Dokushô Villalba

.

IMPRIMIR TEXTO

<< atrás / back<< atrás / back

.

.